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  • Web premiada con el Premio Internacional OX

Jessica Anaid Hernández Jiménez. 1991. Chihuahua, Chih.

Poeta y editora.

 

Formación académica:

  • Licenciada en Humanidades. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. 2013.

  • Diplomado en Creación Literaria. Facultad de Ciencia Humanistas. Instituto Agustín Palacios Escudero. 2013.

 

Actividad literaria:

  • Asistió al taller literario Daniel Sada, impartido por el escritor Raúl Manríquez Moreno. 2012-2013.
  • Participó leyendo parte de su poesía inédita en la semana Humanizarte, evento organizado por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. 2012.
  • Publicó parte de su poesía en el periódico El Heraldo del Noroeste, en el cual labora actualmente.
  • Publicó en la revista electrónica "Ombligo".
  • Su obra forma parte de la antología "Ecos del grito", volumen II, de la 2a Convocatoria Internacional de Mujeres Poetas.
  • Ha publicado en la revista de arte y literatura "Livres", de la que forma parte del consejo editorial.
  • Fue miembro del consejo editorial de la revista de literatura y arte “Livres”. 2012- 2014.
  • Participó en el Encuentro Internacional de Escritores “Literatura en el Bravo”. 2014.
  • En la revista El humo, participó en la elección de contenido para la publicación en las redes sociales y colaboró con poesía y artículos. 2014-2015.
  • Actualmente es la editora en jefe de la revista de literatura, lengua y cultura “Ariwá”.
  • Participó en la 1a Jornada Literaria dentro del Festival Internacional de la Ciudad de Chihuahua. Instituto de Cultura del Municipio en colaboración con el Centro Cultural Universitario "Quinta Gameros". 2016.

 

Becas y financiamientos:

  • Becaria del Encuentro regional de literatura- Los signos en rotación 2014- del Festival Interfaz de ISSSTE- CULTURA, realizado en Monterrey, Nuevo León. 2014
  • Beneficiaria del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias, por el proyecto: “Revista de literatura, lengua y cultura Arihuá”. 2014.

 

Premios literarios:

  • Segundo lugar en el II Certamen de Poesía Femenina “Eylo Alfónsez”, Valladolid, España. 2014.

 

Publicaciones de obra propia:

  • Revista Ombligo.
  • Revista de Literatura y Arte “Livres”.
  • Revista Homúnculo.
  • Revista El Humo.
  • Antología “Ecos del grito”, volumen II, de la convocatoria Internacional de Mujeres Poetas.
  • Publicación de poesía dentro del proyecto: “Poecartas”, realizado por Cartonera La Cecilia, Zacatecas, México.
  • Publicación de artículos en los boletines de la Unidad de Estudios Históricos y Sociales de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
  • Publicación en la Antología “Poesía y Narrativa Hispanoamericana del siglo XXI”, editada por Lord Byron Ediciones, Madrid, España.
  • Poemario "Orgasmos de la Tierra". Editorial TintaNueva. México. 2016.

 
 

Muestra de obra:

I. Mujer nocturna

 

Un lago plasma

tu piel desnuda

estrella efímera.

 

Te bañas salpicando

de gotas escarlatas

tus senos, lunas llenas.

 

Mujer nocturna

mi aliento es bruma

entre tus piernas.

 

II. Roces

 

Orgasmos surgen

en la rozada

cuenca del sexo.

 


Cascada de tu vientre

descendiendo en el túnel

de tu cavidad cálida,



acto final:

Vaivén saciado

en tus caderas.

 

III. El ventanal

 

La luna es la veladora

de los insomnios,

mi cuerpo yace sobre el altar.

Un hondo respiro

el espíritu regresa

de mi sueño húmedo,

palpa el sudor de muerte

sobre mi piel despejada

rasgando el torso

hasta profundizarse

en el hueco final de mi pelvis,

como si el viento atravesara

un ventanal vacío.

 



IV. Los orgasmos de la Tierra

Rasga las vestiduras de la tierra

como seda que se resbala,

tus manos ansiosas

moldean mis dos senos,

que placenteros

se desmoronan en un gemido

que de la tierra se escapa,

en un estremecer

de aquella grieta intima.


V. Digitus placui



Resuena la pasión

en el tic-tac del tiempo

reloj sensual

erótico

mi manecilla

en tus adentros.


{sliderVI. Ella soñaba...}

 

Ella soñaba hacerle el amor

un abrazo solo era aire pasional

que recubría sus pechos.

Deseaba extraer

de su cuerpo

liquido tibio

para derramarlo en su intimidad.





VII.

El mar libera

la espuma que acaricia

muslos de arena.





VIII. Páginas



Tus hojas tienen el lenguaje

de mi erección

voy gimiendo

en los orificios de tus letras…

Tu vagina es el paréntesis

que encierra mis fluidos…

Poema de tu vulva

mi semen

es metáfora

entre las líneas de tus versos.




IX. El desierto en tu espalda

 

Tu espada: un desierto

sobre las sábanas

las puntas de mis dedos

dibujan espejismos…

un te amo que se esfuma

en tormentas de arena.





X. Voces plateadas

 

La luna

de voces plateadas

sabe que su lenguaje

se expande

como roció metálico

sobre la naturaleza invernal.





XI. Octubre

Frente a mí

estalla naturaleza muerta

flores naranjas sobre la luna,

tornándose escarlata.

Círculo de muerte pasional

lúgubre paño negro,

olores transmutados

otoño tendido.


XII. Cecografía desértica

 

Observo el alfabeto de espejismos

tus ojos no han visto mis anhelos.

La roca inventa un abismo que sella

los ancestrales papiros de la tierra.

 

Escribo doradas letras de polvo

dunas en braille descifra tu mano

lees el lenguaje de mi tormenta

 

descubres en mí la ceguera interna. 

 

Una mujer duerme entre las palabras sin tiempo

 

I

Los muros rotos forjaron una caja para guardar los escombros de la luna, que poco a poco se iba desmoronando. Con los restos, Antonio crearía adobes para apilar cráteres en las paredes de su habitación.

—Y sí nuestras pieles rojizas se ocultaran detrás de la sombra menguante —pronunció. En un murmullo de bruma el astro se perdió detrás de su voz, dejándole el aliento gris, y las palabras negras, indescifrables, en el papel oscuro del universo.

 

II

Ingresó dentro de las ruinas encontrándose con un salón deshabitado, una cama y los resortes de un colchón. En medio de los alambres circulares dejó los pedazos de una carta; entonces la imaginó escribiéndola sobre un colchón inexistente

— ¿Dónde estará ese pedazo de tela relleno de algodón? Aquel que un día recibió su escritura.

 

III

— Dormir… la “D” tiene cara de luna, las demás letras son la respiración pausada del satélite… —dijo Armenia. Después guardó silencio. Los resortes del colchón aguantaban su cuerpo, en un esfuerzo que solo el metal puede soportar: una historia…

 

IV

Una cama de metal yacía entre los escombros de una habitación despedazada. Virgilio, arrastrando aquella antigualla, visualizó la oportunidad de obtener ganancias. Escuchó el rechinar del dinero, pero jamás el sonido dentro de aquella carta: una historia se perdió en los resortes circulares.

V

— Quiero migrar a la pared la imagen de nuestros cuerpos menguando —dijo Antonio, mientras sostenía su cuello—. Quisiera que tu rostro pálido tornara al color rojizo de la luna —pronunció, mientras Armenia se abalanzaba sobre él formando un arco. Una media luna se transportó a la pared en una sombra.

    • Quisiera que fueras escarlata —murmuró.

 

VI

—Don Erasmo, páseme su número para marcarle —dijo Griselda.

Erasmo buscó desesperadamente en su escritorio un pedazo de papel para anotar su número de teléfono. Probablemente aquella noche tendría una cita. Por casualidad encontró un papel enredado en la punta del resorte de una cama.

—Ándele, ya encontré un papel... tenga.

 

 

 

Carta I

—Una vela encendida, se derrite… ¡No entiendo, cómo la llama no puede quemar su blancura!...

Lo escucho pronunciar la misma frase todas las noches al momento en que empieza a escribir sus poemas. Comienza a asustarme… hace días encontré una nota que decía: “Ayer mire tu rostro detrás de la fogata, deseaba tanto verte incendiada por el fuego a contraluz…”

 

 

 

VII

—El hielo transparente se derrite, la pared de mi habitación es como la memoria que está dentro de mi cabeza, ¡blanca! y cuando ya no exista terminaré en un lugar como este, sin recuerdos, sensaciones, los pensamientos escaparan y habitaran la mente de los que viven…

Aquel día tapó sus ojos para no verla. Las manos no le alcanzaban para cubrirse los parpados. Suplicó a su padre que la alejara de ella. “Hijo, ¿por qué las camas están invertidas... por qué estoy encerrada?”, dijo su madre.

-Quiero borrar sus palabras, ¡sácame de aquí!... padre.

 

 

 

Carta II

El día que conocí a Antonio fue a través del cristal. Cuando lo vi subir hasta el techo de su casa, me observó largamente sin decir nada; después, a la semana regresó, y las visitas se hicieron más constantes. Hasta que un día nuestros labios se descifraron. Una vez me dijeron que nadie más se ataría conmigo a esta cama. La primera noche que dormimos juntos, se enrolló entre las sabanas.

 

IX

Antonio se despidió de su madre sin poder sacarla de aquel lugar. Caminó por el pasillo de azulejos blancos y abrió la puerta. La primera reacción, el primer contacto con el exterior fue aquella luna pálida atravesada por un filo de neblina.

 

X

— ¿Por qué eres tan blanca? Siempre quise sacar a mi madre de aquel lugar, despojarla de aquella ropa, pero su piel siempre se tornó blanca... Te quiero de un tono escarlata —murmuró en el oído de Armenia, tomando las tijeras que estaban sobre el buró— Duerme. La “D” tiene cara de luna; las demás letras son la respiración pausada de aquel satélite —dijo hasta que quedaron los dos sin aliento. Las sombras de sus cuerpos menguaron en la pared, brillando con los destellos de su sangre escarlata.

XI

 

—Erasmo, acabo de descubrir un crimen —dijo Griselda—. Un hombre acaba de matar a una mujer.