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  • Web premiada con el Premio Internacional OX

Ma. Bertha Vera Magaña. Cd. Cuauhtémoc, Chih. 1948.

Poeta.

 

Estudios: académicos y literarios:

Ing. Químico Farmacobióloga, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. 1967-1971.

2012 - 2013 Taller Literario Daniel Sada, ICHICULT de Cd. Cuauhtémoc, Chihuahua.

2009 - 2011 Taller Literario con Letra de Mujer, DEMAC.

2007 - 2008 Taller de autobiográfico, DEMAC, Documentación y Estudios de Mujeres A.C.

 

Actividad literaria.

2010 - 2013 Articulista de la Revista Junio 7, Hermosillo Sonora.

2006 - 2013 Columnista en la página Editorial del Heraldo de Chihuahua, edición Noroeste.

 

 

Muestra de obra:

La tarde

 

Palpita la tarde

aflora el tiempo

en granos maduros de sol.

Un litoral marca nuestro pulso

estoy desterrada,

como isla extraña al continente

como nube ajena al infinito

como pájaro sin voz.

Soy una página que se dobla

mis sentidos se mojan de palabras

soy un acantilado de murmullos

un baile de letras rasga la tormenta

formando una ventisca de versos.

Estoy helada, huérfana de verano

un escalofrío fracciona mi sueño

se unen puentes sobre un río oscuro

es como escollo de viento

mis pasos se hunden en los siglos

que ruedan sobre mi tumba ceniza

de donde brota un canto de silencio.

Mi piel

  

Cansado

el tiempo se estaciono

a la sombra débil

de mi piel.

Adiós

 

Me cautivó

la sonrisa de la tarde

y te bese

en el instante escondido

de un adiós.

Tiempo

 

 El péndulo de un reloj

se columpia en el tiempo

va borrando las horas repetidas

giran los segundos

que se pierden a la sombra de los días.

La furia inquieta del tic tac

es el instante inmóvil

que marca…la hora de partir.

La cosecha

 

El olor

de la cosecha

se esparció en mi cocina

y se convirtió

en el anhelo

oculto de mis fantasías.

Mariposas

  

Un manojo de mariposas blancas

se suelta al paso del cortejo

que arrastra

un ataúd de tiempo muerto.

Árbol sin hojas

  

Se vuelven rutina los sueños de antaño

una cama grande y en medio el insomnio

la luna insolente desnuda mi canto.

Se vuelve rutina la misma mañana

es solo el invierno de vida curtida

las flores repiten los mismos destellos

ya no hay fantasía, es solo costumbre.

Se amarra el hastío y la rebeldía

en sábanas blancas se esparcen los sueños.

Las risas traviesas, las manos pequeñas

dejaron su huella en mi biografía.

Soy árbol sin hojas

sin más recuerdos, que tu compañía.

Tu solo despierta y abraza mi cuerpo

un viento de muerte desgarró mi esencia

soy solo un requiebro de otras historias

quiero que recorras senderos de antaño

apresura el paso y no te detengas

que mi piel de paja el viento marchita

listones de tiempo nublan mi mirada

mis labios bebieron del vino más joven

en donde el silencio despeja mi mente.

Mírame despacio

eres el oleaje de mi utopía

quiero que descubras la aurora de ayer.

Camine contigo por cuarenta años

me gaste la vida, regale mi tiempo

escribo un poema.

La muerte galante

 

Se cansó de espiarme

Galante la muerte

En cualquier esquina y sin hora fija

Trabaja incansable con ojos vacíos

Volverá una noche en soledad

Con la luz de la luna y vestida de flores

Volverá confundida con la lluvia

O envuelta en la nieve de mis años

Recorre mis huellas, vigila mi sueño

Espera tranquila, con risa burlona

Que le firme mi acta de renuncia

Se cubre su cara, con polvo de estrellas

Me invita quedito a un viaje sin tiempo

Espera Catrina, conozco tu estampa

No sea impaciente, el fruto madura

Cultiva la tierra llénala de cruces

Mi mi voz o mi grito te han de llamar.

Cantar

 

Voy a cantar

Sin que mi voz sea trina

Voy a cantar

Porque olvide llorar

Voy a cantar

Al gozo

Infinito de tu ser

Silencio de arena y viento

 

Pájaros quiero que canten

a madres sin esperanza.

Viento cuéntales a todos

de tantas tumbas vacías

Gobierno ajeno a su pena

va borrando ya sus huellas.

Buscan por cielo y por mar

a muchachos con sus ojos.

Solo quieren les entreguen

la mortaja de su hijo.

Sin tumba ni flor marchita

sin una cruz con el nombre

temblando por esas calles

guarda su luto la rosa

Ya no florece el manzano

las higueras se han secado

bezar solo ellas quieren

al hijo de sus entrañas.

Silencio de arena y viento

su llanto hiere a la luna

desgarradas sus entrañas

esperan lo inesperado

que la aurora ya despierte

maquillada con su llanto.

Solo claman que sus voces

no las sepulte el olvido.

Con el rumor de sus nombres

quieren bordar una cruz

para ponerla en su pecho

o en la tierra clavarla.

Con la justicia en la mano

la lluvia vuelve besando

los rostros de tantas madres

bañados de primavera.

Blanca Luna

  

Cuauhtémoc de blanca luna

píntame de maravillas

ganado de cara blanca

álamos de San Antonio

pinos de la Serranía.

Lloren, lloren sus pesares

repiquen ya sus campanas

sus ojos están cerrados

sus manos de mariposa

sueña manzanas la niña

su boca flor de maíz.

Viento préstame tu risa

quiero pedir un milagro

si mi niña se despierta,

la peinaré de tocado

le vestiré con las nubes.

Suelta noche tus pesares

que ya vienen por el monte

un tropel de tus amores

en el tren de girasoles.

Una parvada de grullas

trazó en el cielo sutil

tu nombre de blanca luna

tu canto flor de maíz.